DEPRESIÓN Y SUICIDIO

DEPRESIÓN Y SUICIDIO

La depresión no es una moda, constituye un severo problema de salud pública que hoy por hoy afecta entre 12 y 20% a personas adultas, es decir, entre 18 y 65 años. Autoestima baja, estrés crónico, problemas económicos, salario menor, falta de una pareja o un trabajo insatisfactorio son algunas de las razones de la larga lista en la que impera la ansiedad y tristeza extrema.

Actualmente, según el estudio ‘Costo Social de los Trastornos Mentales’ de Pro Voz Salud Mental, un grupo de asociaciones no gubernamentales realizado a 4,048 trabajadores del sector salud durante dos años, arroja que las mujeres sufren casi el doble de depresión (14.4%), en comparación con los hombres (8.9%). También, las personas que han sufrido depresión mayor alguna vez en su vida, la presentan por periodos mayores a dos semanas, en una edad aproximada de 24 años, con síntomas como estado de ánimo triste o irritable, sin interés alguno, aumento o disminución de apetito, insomnio o hipersomnio (cuando se duerme de más) sensación de debilidad física, sentirse inútil o culpable y pensamientos de suicidio, entre otros.

La parte más peligrosa de la depresión se da cuando se abre una puerta hacia el vacío. La depresión es una de las causas más frecuentes de suicidio y pocas personas logran identificar las etapas de este trastorno emocional.

La Organización Mundial de la Salud OMS, establece que a diario se registran 3 mil intentos de suicidios, y aunque en México aún no hay estadísticas claras, la Secretaría de Salud estima que cada año hay hasta 14 mil intentos, sin considerar a los consumados.

Uno de cada 10 intentos es concluido, lo que coloca a México en el noveno país de muertes autoinfligidas, de una lista de 53 aproximadamente. Según la OMS, sólo un escaso número de suicidios se producen sin aviso. La mayoría de los suicidas dan avisos evidentes de sus intenciones. Por consiguiente, deben tomarse en serio todas las amenazas de autolesión.

En la última estadística de INEGI: Estadística de suicidios de los Estados Unidos Mexicanos 2009, quedó asentado que en nuestro país se suicidaron 5,190 personas, 4201 eran varones y 989 mujeres. La mayoría prefirió el mes de mayo, la minoría, febrero.

Del total de personas que se quitaron la vida, 2,197 fueron solteros y 1,978 casados. Muchísimos decesos fueron en sus propias viviendas, pero también hubo suicidios en escuelas, calles e instituciones. El medio más utilizado para quitarse la vida es el ahorcamiento con casi 4 mil, siguiéndole los métodos de dispararse con un arma larga y el envenenamiento, aunque también hubo quienes preferían saltar de un edificio o arrojarse a un vehículo.

Adolescentes y jóvenes entre 15 y 24 años, ocupan el primer lugar en sectores vulnerables, en segundo lugar se ubican personas adultas y en tercero adultos mayores, sin embargo se ha detectado un incremento en niños menores de 10 años.

Causas

El suicidio y los comportamientos suicidas generalmente ocurren en personas con uno o más de los siguientes factores:

  • Trastorno bipolar
  • Trastorno límite de la personalidad
  • Depresión
  • Consumo de alcohol o drogas
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
  • Esquizofrenia
  • Cuestiones de vida estresantes, como problemas serios a nivel financiero o en las relaciones interpersonales

Las personas que intentan suicidarse con frecuencia están tratando de alejarse de una situación de la vida que parece imposible de manejar. Muchos de los que cometen intento de suicidio están buscando alivio a:

  • Sentirse avergonzado, culpable o como una carga para los demás.
  • Sentirse como víctima.
  • Sentimientos de rechazo, pérdida o soledad.

Los comportamientos suicidas pueden ocurrir por una situación o hecho que la persona ve como agobiante, tales como:

  • El envejecimiento (los ancianos tienen la tasa más alta de suicidio).
  • La muerte de un ser querido.
  • El consumo de drogas o alcohol.
  • Un trauma emocional.
  • Enfermedad física grave.
  • El desempleo o los problemas financieros.

Los factores de riesgo del suicidio en adolescentes incluyen:

  • Acceso a armas de fuego.
  • Miembro de la familia que cometió suicidio.
  • Antecedentes de autoagresión deliberada.
  • Antecedentes de abandono o maltrato.
  • Vivir en comunidades en donde ha habido brotes recientes de suicidio en personas jóvenes.
  • Ruptura sentimental

Síntomas

A menudo, pero no siempre, una persona puede mostrar ciertos síntomas o comportamientos antes de un intento de suicidio, entre ellos:

  • Tener dificultad para concentrarse o pensar claramente.
  • Regalar las pertenencias.
  • Hablar acerca de marcharse o la necesidad de «dejar todos mis asuntos en orden».
  • Cambio repentino en el comportamiento, sobre todo calma después de un período de ansiedad.
  • Pérdida de interés en actividades que solía disfrutar.
  • Tener comportamientos autodestructivos, como tomar alcohol en exceso, consumir drogas ilícitas o hacerse cortaduras en el cuerpo.
  • Alejarse de los amigos o no querer salir.
  • Tener dificultad repentina en el colegio o el trabajo.
  • Hablar acerca de la muerte o el suicidio o incluso declarar el deseo de hacerse daño.
  • Hablar acerca de sentirse desesperanzado o culpable.
  • Cambiar los hábitos alimentarios o de sueño.
  • Preparar maneras de quitarse su propia vida (como comprar un arma o muchas pastillas).

El suicidio es la única muerte que puede ser prevenida. No se pueden prevenir todos los suicidios, pero sí la mayoría. La OMS propone tomar varias medidas para reducir el riesgo:

  • Reducir el acceso a los medios para suicidarse (pesticidas, medicamentos, armas de fuego, etc.);
  • Tratar a las personas con trastornos mentales, y en particular a quienes padecen depresión, alcoholismo o esquizofrenia;
  • Seguimiento de los pacientes que han cometido intentos de suicidio.

El suicidio no solo acaba con la vida de una persona, atenta contra la salud mental y emocional de todo su entorno que no pudo hacer nada para evitarla y se quedó conjugando de por vida el verbo “hubiera”.

Fuente: Secretaría de Salud (spps.gob.mx) / MedlinePluss

 

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