Trastorno Obsesivo Compulsivo

Trastorno Obsesivo Compulsivo

Los trastornos obsesivo-compulsivos, mejor conocidos como TOC, u OCD en inglés, son un tipo particular de trastorno psicológico relacionado con la ansiedad emocional y social. Este tipo de trastornos se caracterizan por pensamientos no deseados incontrolables y comportamientos rituales repetitivos que no puede evitar realizar, aunque sea consciente de que son irracionales.

Desde chequear la puerta muchas veces antes de salir de casa, hasta lavarse las manos compulsivamente y evitar pisar las líneas de la acera. Existen una infinidad de TOC que cualquier persona puede desarrollar, prácticamente cualquier hábito repetitivo se puede volver una obsesión.

¿Cuáles son los síntomas del TOC?

  • Las personas con TO tienen pensamientos o imágenes repetidas sobre muchas cosas diferentes, como miedo a gérmenes, la suciedad o intrusos; violencia; herir a seres queridos; actos sexuales; conflictos con creencias religiosas; o higiene personal excesiva.
  • Realizan los mismos rituales una y otra vez tales como lavarse las manos, abrir y cerrar puertas, contar, guardar artículos innecesarios, o repetir los mismos pasos una y otra vez.
  • Tienen pensamientos y comportamientos indeseados que no pueden controlar.
  • No obtienen placer de tales comportamientos o rituales, pero sienten un leve alivio de la ansiedad que estos pensamientos causan.
  • Pasan por lo menos una hora al día con estos pensamientos o rituales, los cuales causan angustia e interfieren con sus vidas cotidianas.

¿Cuándo comienza el TOC?

Para muchos, el TOC comienza durante la niñez o adolescencia. La mayoría de las personas son diagnosticadas alrededor de los 19 años de edad. Los síntomas del TOC pueden aparecer y desaparecer y mejorar o empeorar en diferentes momentos.

Tipos de TOC

Según la organización británica OCD-UK la mayoría de los pacientes con TOC pueden ser incluidos en alguna de las siguientes cuatro categorías.

Verificadores: Algunos trastornos de ansiedad pueden manifestarse en la necesidad compulsiva e incontrolable de comprobar las cosas más veces de las necesarias. Mirar varias veces la hora para estar seguro, cerrar muchas veces la puerta antes de salir o comprobar repetidas veces que el gas de la cocina quedó cerrado.

Limpiadores: Otros trastornos se exteriorizan en la necesidad compulsiva de limpiar y desinfectar todos los objetos y superficies antes de hacer contacto con ellos. Desde las manillas de las puertas hasta los asientos y pasamanos del colectivo. En caso de no poder desinfectar el área, luego necesitan lavarse las manos repetidas veces hasta sentir que están libres del mal.

Acumuladores: La obsesión por retener objetos y no botarlos solo por las dudas de volver a necesitarlos alguna vez es un trastorno obsesivo compulsivo muy común. En general, las personas con este tipo de trastornos, también conocido como síndrome de acaparador compulsivo, sufren tres síntomas principales. En primer lugar, no son capaces de deshacerse de los objetos por muy inútiles y absurdos que parezcan. En segundo lugar compran, recolectan y acumulan toda clase de objetos aunque no los necesiten realmente. Y en tercer lugar, tienen un grave problema de organización y no saben qué hacer con los objetos, solo los juntan.

Pensamientos rumiantes y pensamientos intrusivos: La última categoría incluye, en realidad, dos grandes grupos de trastornos. Por un lado los trastornos que incluyen pensamientos rumiantes, que son pensamientos recurrentes, incontrolables y sin un sentido claro. Por ejemplo de tipo existencial, como ¿Qué pasará conmigo después de la muerte. Este tipo de trastornos no suele tener una manifestación física, ya que simplemente se trata de una línea de pensamiento recurrente e improductivo.

Pero por otro lado encontramos un grupo de trastornos que tiene que ver con los llamados pensamientos intrusivos, y que normalmente incluye los más difíciles de controlar y tratar médicamente. Los pensamientos intrusivos, o intrusos, son ideas negativas incontrolables que atormentan a la persona y no le permiten pensar con claridad.

¿Existe ayuda para estos trastornos?

Existe ayuda para las personas con TOC. El primer paso es ir a un médico o una clínica de salud para hablar sobre los síntomas.

Hay diferentes tipos de tratamientos para el TOC. Los médicos pueden pedir a las personas con TOC que vayan a psicoterapia con un psicólogo, psiquiatra, o trabajador social con licencia. Un tipo de terapia llamada terapia de comportamiento es especialmente útil para tratar el TOC. Enseña a una persona diferentes maneras de pensar, actuar, y reaccionar a situaciones y estas diferentes maneras de hacer las cosas ayudan a la persona a sentirse menos ansiosa y temerosa sin tener pensamientos obsesivos o sin tener que actuar de manera compulsiva.

Fuente: National Institute of Mental Health / dmedicina.com

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