Mujer, no permitas el maltrato emocional

Mujer, no permitas el maltrato emocional

El maltrato a la mujer, en cualquiera de sus formas, parece un tema del pasado. Sin embargo, aún es noticia en el mundo. Sin caer en excesos feministas vemos todavía cierto grado de discriminación, quizás porque aún en el pensamiento colectivo la mujer sigue siendo el sexo débil y vulnerable. Muchas diríamos, a este respecto, “Pero no es así, somos realmente el sexo fuerte”. Somos capaces de procrear y traer seres humanos al mundo, y estamos involucradas hoy en la política, en los deportes y en espacios que por años fueron exclusividad de los hombres. Con estas y otras grandes conquistas aún muchas mujeres siguen siendo vulnerables al maltrato psicológico y emocional. Aprende con este artículo a reconocerlo y a protegerte; pero, antes, dejemos claro de qué hablamos: el maltrato es toda forma de violencia psicológica a la que es expuesta una persona; sin embargo, vamos a delimitar un poco el concepto, orientándolo hacia el maltrato emocional en la pareja y, para el caso específico, sería toda forma en que un hombre menoscaba a su esposa o a su pareja, criticándola constantemente en público y en privado, menospreciándola, ignorándola, no valorando sus esfuerzos, restando importancia a sus necesidades, ridiculizándola, rechazándola, siéndole infiel; en fin, convirtiéndola en una persona insegura y temerosa, cada vez más vulnerable. El tema nos daría para un libro, si es el caso; pero quiero centrarme en algunos aspectos que al menos constituirán un punto de partida: Reconoce que es un tema de dos En el caso particular del maltrato emocional se genera de forma inconsciente una dependencia entre quien lo ejerce y quien lo recibe....
Las drogas ilegales – Éxtasis

Las drogas ilegales – Éxtasis

¿Qué es el éxtasis? 3,4-metilendioxi-metanfetamina (la MDMA) es una droga sintética que altera el estado de ánimo y la percepción (la conciencia de los objetos y las condiciones circundantes). La MDMA es químicamente similar a ambos los estimulantes y los alucinógenos, produciendo sentimientos de aumento de la energía, el placer, la calidez emocional y distorsiones en la percepción sensorial y del tiempo. Inicialmente, la MDMA fue popular en los clubes nocturnos y en fiestas de baile de larga duración (“Raves”), pero ahora la droga afecta a una gama más amplia de usuarios que comúnmente se refieren a la droga como el éxtasis o la Molly. ¿Cómo la usan las personas? Las personas que consumen la MDMA usualmente la toman en forma de una cápsula o tableta, aunque algunos la toman en forma líquida o la inhalan en forma de polvo. El apodo popular Molly (jerga para “molecular”) muchas veces se refiere al polvo cristalino que es la supuesta forma “pura” de la MDMA, usualmente vendida en cápsulas. Sin embargo, las personas que compran el polvo o las cápsulas vendidas como la Molly muchas veces en lugar consiguen otras drogas como las catinonas sintéticas (“sales de baño”) (vea “Los riesgos adicionales de la MDMA”). Algunos consumidores de la MDMA la toman en combinación con otras drogas como el alcohol o la marihuana.   ¿Cómo afecta  al cerebro? Éxtasis aumenta la actividad de tres químicos del cerebro: La dopamina—causa un aumento en la euforia y la energía o la actividad La noradrenalina—aumenta el ritmo cardiaco y la presión arterial, que es riesgoso para las personas con problemas del corazón y los vasos...
Adicción a la comida – Obesidad

Adicción a la comida – Obesidad

Tenemos que comer para vivir. Eso es un hecho básico. Nos gusta comer alimentos que están bien preparados y presentados, y que tienen buen gusto. Para un adicto a la comida, su obsesión va más allá de disfrutar de una buena comida. La obsesión de comer, o mejor dicho consumir, se apodera de su vida. Los adictos a la comida se encuentran atrapados en una obsesión que no pueden controlar. Cuando no están comiendo, ellos están pensando en la próxima merienda, experimentando antojos para ciertos tipos de alimentos. No todos los adictos a la comida tienen bulimia, que se caracteriza por el consumo de grandes cantidades de comida y la eliminación de los alimentos a través de vómitos o laxantes. Las personas con anorexia pueden ser adictas a la comida también, pero hacen todo lo posible para no comer.  ¿Qué es la adicción a la comida ? Al igual que las drogas adictivas, los alimentos muy apetecibles aumentan los niveles de producción de sustancias químicas del cerebro que crean la impresion de bienestar, como la dopamina. Una vez que las personas experimentan placer, asociado con el aumento de la dopamina en el circuito de recompensa del cerebro, al comer ciertos alimentos aparece la necesidad de comer más. Las señales de recompensa creados por alimentos muy apetecibles pueden anular las señales de plenitud y satisfacción. Como resultado, la persona adicta sigue comiendo incluso cuando no tiene hambre. Las personas que muestran signos de adicción a la comida también pueden desarrollar una tolerancia a la alimentación. Comen más y más, sólo para descubrir que la comida les satisface cada vez menos....
Cleptomanía

Cleptomanía

El cleptómano es consciente de sus actos en todo momento, aunque no puede controlar el impulso de robar. La cleptomanía presenta una serie de características comunes y unas consecuencias negativas en las personas que sufren este trastorno. ¿En qué consiste? La cleptomanía es un trastorno del control de los impulsos que se caracteriza por la dificultad de controlar el impulso de sustraer cualquier objeto. Es la tendencia enfermiza e irresistible de apoderarse de pertenencias ajenas. Viene del verbo griego “clépto”, que significa robar. Algunos profesionales consideran la cleptomanía como una adicción, es decir, como una conducta irracional que produce, en la persona que lleva a cabo el robo, un placer instantáneo que desea experimentar una y otra vez. El impulso de robar no se debe a necesidades materiales sino que procede de necesidades neuróticas. El cleptómano acumula los objetos robados o los devuelve de forma espontánea e inesperada. Su propósito no es lo que roba sino la sensación que experimenta cuando lo hace. Los objetos que roban no suelen ser de gran valor económico, suelen ser objetos fáciles de adquirir, por lo que no es necesario poseer una economía muy boyante para poder comprarlos. Características del cleptómano Existe una serie de características comunes que identifican a los cleptómanos. Entre ellas, destacamos: El cleptómano, roba porque tiene la necesidad de satisfacer la ansiedad que siente en ese momento. El deseo o impulso es muy intenso y frecuente, normalmente fracasan los intentos de resistirlo. Cuando roba lo hace obedeciendo a un impulso. A diferencia de un ladrón no existe una planificación previa ni se ayuda de cómplices, acumula los objetos sin...
Adicción a las compras: compras compulsivas

Adicción a las compras: compras compulsivas

La compra compulsiva, que consiste en el afán desmedido, incontrolado y recurrente por adquirir cosas no es un fenómeno exclusivo de fechas como la Navidad, en las que la insistencia de la publicidad comercial y la tradición consumista podrían explicar un cierto aumento de los gastos. Es una adicción en toda regla que, si bien en su máxima expresión afecta a poca gente, es más común de lo que pudiera pensarse. Es la consecuencia de un impulso irreprimible, un acto poco consciente del que después nos arrepentimos, porque compramos cosas poco útiles o gastamos más de lo que podemos. La compra genera en la persona adicta una satisfacción inmediata, con la que cree llenar su vida de sentido y con la que consigue borrar temporalmente los problemas. Una reacción inadecuada compras compulsivas, adicciones, adicción, tratamiento adicción, conducta adictiva, tratamiento La Garriga, tratar adicción, comprar sin parar“Me siento deprimida”, “estoy angustiado”, “me falta el aire, tengo que salir”: tras estas y otras sentencias similares salimos de compras, con la convicción de que gastar aliviará nuestra ansiedad o disgusto. Sentimientos de tristeza, rabia, incomprensión, desatención y soledad, encuentran su vía de escape en la compra de artículos muchas veces no necesarios que nos aportan satisfacción en el momento de su adquisición. Quizá buscamos que alguien nos haga caso y sentir que “somos alguien”. Comprando nos sentimos vivos, en cierto modo importantes, y saciamos el vacío que causan la soledad, el tedio, las tensiones y problemas, los disgustos o la incomprensión. Intentando mitigar el dolor, canalizamos nuestro enfado hacia la compra y posesión del objeto. Compulsión, ¿qué es? Entre las causas que...