Adicción al Trabajo (Workaholic)

Adicción al Trabajo (Workaholic)

La adicción al trabajo se define como la implicación excesiva y progresiva de la persona en su actividad laboral, sin control ni límite, y abandono de actividades que antes realizaba. Este exceso de implicación no se explica por necesidades laborales objetivas, sino por necesidad psicológica de la persona afectada. Comprende a aquellos trabajadores que, de forma gradual, pierden estabilidad emocional y se convierten en adictos al control y al poder, en un intento por lograr el éxito. Es una de las adicciones comportamentales más aceptadas y justificadas socialmente y el laboradicto tiende a negar su problema. Generalmente son personas perfeccionistas. No hay una definición médica para tal condición, emparentada con el síndrome de burnout (síndrome del quemado). Sin embargo, algunas formas de estrés y el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva pueden estar relacionados con el exceso de trabajo. Aunque el término workaholic tiene una connotación negativa, se usa a veces para personas que expresan fuerte motivación hacia una carrera u oficio. El “trabajo” en cuestión, usualmente asociado a un empleo pagado, puede también hacer referencia a actividades tales como deportes, música o artes. Aunque se observa en ambos géneros, afecta en su mayor parte a profesionales varones entre 35 y 50 años, profesionales liberales y mandos intermedios, en los cuales la adicción al trabajo suele disimular problemas afectivos en la familia o en la pareja. Consecuencias En estas personas el trabajo constituye el centro de su vida y su refugio, quedando todo lo demás, incluida la familia, el ocio y la vida social, en un segundo plano. Resulta habitual que lleven trabajo a casa para acabarlo por la noche o...
Adicción a la adrenalina

Adicción a la adrenalina

¿Qué es la adrenalina? José Antonio Miranda Hernández, psicólogo, define la adrenalina como la sustancia que segrega el cuerpo al experimentar este tipo de emociones y que tiene factores psicológicos que pueden motivar a la persona, los cuales pueden ir desde saltar de un bungie, manejar a gran velocidad o incluso sentirse presionada todo el tiempo en el trabajo o la escuela. “Hablaríamos de un estrés positivo que genera adrenalina y que hace que el organismo se mueva”, manifestó. La adrenalina es una hormona secretada por las glándulas suprarrenales bajo situaciones de alerta o emergencia. Esta hormona actúa principalmente sobre el músculo, el tejido adiposo y el hígado. Comienza a secretarse en cuestión de segundos, pero su punto más alto se produce al llegar al minuto de producción. Su efectividad se extiende entre uno y tres minutos y tiene la capacidad de aumentar el metabolismo normal del cuerpo hasta en un 100 por ciento. Ante las situaciones de riesgo, las glándulas suprarrenales secretan la adrenalina, la que relaja la musculatura de las vías respiratorias para permitir que ingrese más aire a los pulmones; estimula al corazón y lo hace latir más rápido y con más fuerza; las pupilas se dilatan para que aumente la capacidad de observar; la velocidad de la respiración aumenta y el sistema digestivo se retarda de manera que entra más sangre a los músculos, los cuales se tensionan y aumenta la presión arterial. Adicción El psicólogo explicó que por lo general se manejan dos casos para sentir la adrenalina. El primero es el normal, donde la persona sólo recurre a esto en ocasiones y lo...
Síndrome de Otelo

Síndrome de Otelo

La celopatía, delirio celotípico o síndrome de Otelo es un trastorno delirante caracterizado por una preocupación excesiva e irracional sobre la infidelidad de la pareja. El paciente, normalmente un hombre, está absolutamente convencido de que su pareja le es infiel sin que exista motivo real que lo justifique. En estos pacientes, el rival cobra especial relieve: quiere saber quién es, como le conoció, en qué le supera, poniendo constantemente de manifiesto esta morbosa curiosidad, y buscando en las respuestas de su pareja contradicciones que alimenten su convicción. El síndrome de Otelo, toma el nombre de la conocida obra de Shakespeare, Otelo, que mata a Desdémona poseído por unos celos enfermizos. “La persona está obsesionada con la idea de la infidelidad y muestra una serie de conductas que se manifiestan tratando de buscar pruebas que lo demuestren, por ejemplo, entrando en el ordenador o mirando el teléfono móvil de su pareja. También puede mostrarse violenta o humillar al otro”, dice a BBC Mundo Walter Ghedin, psiquiatra y sexólogo. En casos extremos la persona que padece del trastorno puede llegar a matar al objeto de sus celos. “Cuando se llega al extremo del homicidio es que existe otro tipo de personalidad patológica de base como la paranoia o un delirio celotípico. Cuando hay un delirio es una idea irreversible con una serie de respuestas a esas ideas que son realmente graves”, dijo el experto argentino. Características Un individuo celotípico trata de ejercer un control total de su pareja; puede ir desde prohibirle tener redes sociales, hasta ejercer presión para revisarlas; también pueden llegar a investigar llamadas y mensajes en los teléfonos...
La oniomanía

La oniomanía

La oniomanía o síndrome de adicción a las compras es un tipo específico de alteración del comportamiento que puede estar asociado al hecho de comprar por comprar, vinculado a sentimientos de euforia o gratificación. De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la oniomanía es semejante a la adicción de sustancias psicoactivas como la marihuana, cocaína, tabaco o alcohol, por lo que las personas que la padecen son incapaces de controlar las acciones o impulsos que las llevan a comprar. Según datos de la Asociación Mexicana sobre la Adicción, esta patología se encuentra arraigada entre el cuatro y 12 por ciento de la población, siendo los más expuestos los jóvenes de entre 15 y 25 años debido a su necesidad de aceptación social. Agrega que de acuerdo con estudios de neuromarketing, la razón de esta patología radica principalmente en un nivel neurobiológico, debido a que la acción de compra llega a activar los mecanismos mediadores de dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer humano. Aunque a muchos cause extrañeza ver referido el término de trastorno a un afición desmedida por las compras, la que muchas veces es motivo de bromas y burlas, se trata realmente de una condición bastante seria que, al igual que cualquier otra adicción y desorden, causa estragos a niveles personales, familiares y financieros. Para la persona que sufre de este trastorno, adquirir o comprar un objeto va más allá de cubrir una necesidad o darse un gusto. Un comprador compulsivo utiliza esta actividad como un mecanismo de escape, sea para sobreponerse a frustraciones, tristezas o situaciones de incomodidad y enfado, como para obtener una...