Ludopatía

Ludopatía

La palabra ludopatía proviene del latín ludus, ‘juego’, y del griego patheia, ‘padecimiento’ o ‘afección’. Quiere decir juego patológico. Hasta hace pocas décadas se consideraba que la ludopatía era sólo un vicio contraído por personas irresponsables y de voluntad muy débil. Hoy se sabe que es mucho más que eso. Desde los años setenta del siglo XX se le empezó   a estudiar como un trastorno mental. Se trata, en efecto, de una enfermedad crónica y progresiva consistente en la falta de control en los impulsos y un deseo irreprimible de participar en juegos de apuesta. Es una conducta descontrolada relacionada con los juegos de azar y las apuestas (Iturriaga, 2010). El juego patológico o ludopatía se refiere a las actividades en las que se realizan apuestas y como componente prominente se encuentra el azar. Incluye todos los juegos de azar y apuestas, como las máquinas tragamonedas, bingos, casinos, loterías, cupones, cartas, ruletas, dados, dominó, peleas de gallos, entre otros, y más recientemente, las apuestas por internet. En el caso de niños y adolescentes también es importante destacar las “maquinitas” de apuesta que se encuentran fácilmente a su alcance, pues se ubican en tiendas o centros comerciales y están dirigidas a ese sector de la población. Estas maquinitas pueden propiciar el inicio de los jóvenes en este trastorno. Causas La ludopatía generalmente empieza a comienzos de la adolescencia en los hombres y entre los 20 y 40 años en las mujeres. En las personas que desarrollan ludopatía, el juego ocasional lleva al juego habitual. Las situaciones estresantes pueden empeorar los problemas del juego. Soledad, insatisfacción con la vida, poco control...
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

El trastorno   por   déficit   de   atención   e   hiperactividad (TDAH), es un grupo de trastornos caracterizados por un comienzo precoz, la combinación de un comportamiento hiperactivo y pobremente modulado con una marcada falta de atención y de continuidad en las tareas, problemas que se presentan en las situaciones más variadas y persisten a lo largo del tiempo. El trastorno   por   déficit   de   atención   e   hiperactividad (TDAH), es más frecuente en niños, se estima que la prevalencia mundial es de 3 a 5 % en niños de edad escolar y en México del 5% aproximadamente; persiste en la adolescencia y la vida adulta en 60% de los pacientes, aunque la prevalencia en estas etapas de la vida es muy imprecisa. Este trastorno es la primera causa de atención psiquiátrica en la población infantil en nuestro medio (Servicios de Atención Psiquiátrica) y en la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica; al revisar por entidades psiquiátricas específicas, se pudo observar que es el trastorno con mayor uso de cualquier servicio de atención psiquiátrica (44%). La mayor parte de los padres observan por primera vez la actividad motora excesiva cuando sus hijos son pequeños, sin embargo frecuentemente el trastorno es diagnosticado al ingreso de la enseñanza básica, cuando se observa afección en la adaptación escolar y la relación social y familiar. La importancia de su diagnóstico oportuno y su tratamiento, permite disminuir los riesgos que conlleva el padecimiento como mayor vulnerabilidad a sufrir maltrato infantil, rechazo escolar y aislamiento social; en los adolescentes consumo de sustancias, conductas impulsivas/temerarias y mayores problemas legales. A veces el término puede implicar confusión. No es hiperactivo el niño que...
Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)

Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)

El DSM-III-R (APA, 1987/1988) definía el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) atendiendo principalmente al componente cognitivo de la Ansiedad, como ” una expectativa aprensiva (ansiedad y preocupación no realistas y excesivas), que se da de modo permanente (con una antigüedad al menos de seis meses), sobre distintas circunstancias de la vida cotidiana”. Este componente cognitivo se caracteriza por una “hipervigilancia” en la que se observan una serie de síntomas, tales como sentirse atrapado o al borde de un peligro, exageración de las respuestas de alarma, dificultad para concentrarse o situaciones de mente en blanco, irritabilidad…etc. A su vez, el TAG también se caracteriza por una fuerte sintomatología vegetativa y motora: sensación de ahogo, palpitaciones, mareos, dolor muscular, temblor, fatigabilidad excesiva, etc. Hoy en día el DSM IV (1994/1995) recalca aún más el componente cognitivo desencadenante del trastorno, añadiendo al primer criterio (de ansiedad y preocupación excesivas a cerca de eventos de la vida cotidiana), un segundo criterio de incontrolabilidad de estas preocupaciones, y reduciendo la importancia de los componentes somático y motor en la definición de dicho trastorno (al requerir menos síntomas de este tipo para que el TAG pueda ser diagnosticado). El paralelismo entre el sesgo cognitivo específico de las personas con alto rasgo de ansiedad ante las situaciones cotidianas y el propio de los pacientes con TAG es evidente. La diferencia estriba en que el sujeto con TAG parece experimentar una ansiedad patológica casi constante y elevadísima, ante la gran mayoría de las situaciones con las que interactúa, por nimias que éstas sean. La persona con alto rasgo específico de ansiedad ante situaciones cotidianas, mostrará en general...
Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) fue acuñado oficialmente en el año 1980 en la tercera versión del Manual diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM- III) de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), y colocado dentro de los trastornos de ansiedad. Se estima que un 50 a 90% de la población general ha estado expuesto a eventos traumáticos alguna vez en su vida. No obstante muchos de los sujetos expuestos no desarrollarán TEPT. (Robert J. Ursano, 2005.) En México los resultados de la En cuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica (ENEP) reportan una prevalencia de 1.45%, con una mayor prevalencia en mujeres (2.3%) y de 0.49% en hombres. (Medina-Mora et al, 2005) La Encuesta de Salud Mental Adolescente estima una prevalencia de TEPT en población de 12 a 17 años de 0.3 % en hombres y de 1.7% en mujeres. (Benjet C, 2009. El TEPT constituye un problema de salud pública por las implicaciones sociales y económicas que genera, al afectar la funcionalidad para las actividades cotidianas, laborales y familiares. El Trastorno de Estrés Postraumático se caracteriza por estar desencadenado por la exposición a una o más experiencias traumáticas y el paciente presentan un deterioro significativo del funcionamiento social, escolar o laboral y personal. El concepto de TEPT ha evolucionado desde la idea de una reacción que sucede universalmente hasta la visión del trastorno como un tipo específico de respuesta a un evento que ocurre en ciertas circunstancias. EL TEPT se desarrolla después de la exposición a un estresor amenazante, es una intensa respuesta física y emocional en la que se recuerda el evento, puede durar muchas semanas o meses...