Adicción a las nuevas tecnologías

Adicción a las nuevas tecnologías

  INTRODUCCIÓN La aparición y progresivo auge de las nuevas tecnologías ha ido paralelo al surgimiento de una nueva expresión de un viejo fenómeno: La Adicción. Telefonía móvil, videojuegos, ordenador, Internet, chats, etc. Conforman aparentemente el origen del problema. L. es una adolescente de 15 años que dedicaba un promedio de acceso a Internet de más de 8 horas diarias. La niña, en un proceso paulatino pero implacable, había terminado por negarse a seguir asistiendo a la escuela, e incluso renunciaba a salir con sus amigas. Cuando sus padres la trajeron a consulta su patrón horario había cambiado. L. dormía durante el día y la noche se la pasaba conectada a la red (chat). Lo más significativo: Su renuncia total a cualquier otro tipo de actividad. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA El ejemplo de L. pone de relieve que existen, potencialmente, sujetos cuya conducta con Internet, u otros medios tecnológicos, es cuando menos preocupante por el uso excesivo que pueden hacer de ellos. Este tipo de conductas repetitivas tiene en común que resultan placenteras en la primera fase, pero después no pueden ser controladas por el sujeto. Al igual que ocurre con otras adicciones, el sujeto acabará efectuando dicha conducta ya no tanto por la búsqueda de gratificación, sino por reducir el nivel de ansiedad que les produce el hecho de no realizarla. Estaríamos, pues, hablando de una adicción en toda regla, la diferencia es que no estaríamos delante una adicción química (opiáceos, nicotina, alcohol, etc…) sino ante una adicción de carácter psicológico. Ambas, desgraciadamente, suelen manifestarse conjuntamente en muchos de los afectados. POSIBLES CAUSAS DE LA ADICCIÓN Ante la pregunta...
El Síndrome de la mamá gallina

El Síndrome de la mamá gallina

El síndrome de la mamá gallina hace referencia a la relación poco saludable que se establece entre madre e hijo cuando la madre tiende a sobreproteger al extremo a su hijo al punto, no sólo de educarle y guiarle, sino también, hasta el punto de vivir su propia vida. Durante siglos, se ha asociado tanto el papel femenino con el cuidado de los hijos, que algunas mujeres tienden a interiorizar este rol pero de una forma insana a nivel emocional porque el amor, puede dejar de ser saludable cuando se convierte en obsesivo. El Síndrome de la mamá gallina no es exclusivo de madres, también de padres, abuelos, aquellas figuras que educan desde la sobreprotección a los niños, trasladan miedos e inseguridades que no dejan lugar al crecimiento personal y la autodependencia. Niños poco tolerantes Los niños que crecen en un entorno de sobreprotección materna también son muy poco tolerantes, es decir, se han acostumbrado a conseguirlo todo a través de una rabieta porque su mamá, pronto resuelve sus dificultades. Esta falta de tolerancia va en aumento conforme el niño crece, pero el precio que se paga por este modo de ser, cada vez es más alto. A un niño poco tolerante se le disculpa más que a un adulto caprichoso. Los niños necesitan un seguimiento, cercanía y educación, sin embargo, también necesitan su propio espacio y tener la oportunidad de aprender por ellos mismos competiendo sus propios errores igual que todo ser humano. Es necesario educar desde la confianza plena en la capacidad del niño para desarrollarse siguiendo su esencia, sin por ello renunciar al apoyo, el amor...
¿Quiénes desarrollan Codependencia?

¿Quiénes desarrollan Codependencia?

La codependencia puede ocurrir en cualquier persona que está en contacto con la adicción de otra persona, ya sea un familiar, amigo, compañero, pareja o cliente que sufra de adicción. Ademas existen otros desordenes de conducta y enfermedades que pueden generar codependencia, tales como la esquizofrenia, la violencia, el maltrato y las neurosis. Toda persona expuesta a estos desórdenes, puede desarrollar codependencia. Muchas veces alguien que ha desarrollado codependencia por crecer en una ambiente disfuncional adictivo, no manifiesta grandes síntomas hasta que se casa o forma una relación de pareja. Por otro lado, con mucha regularidad las hijas de adictos, terminan casándose con otros adictos, aún sin que esto sea una decisión conciente. Características Baja autoestima. Sentimiento de no merecimiento. Autorepresion. Están más preocupados por lo que piensan y sienten los demás. Ignoran o minimizan sus problemas. Justifican las reacciones de sus familiares violentos o adictos. Suelen confundir el dolor con el amor. Comunicación deficiente. Miedo al rechazo y soledad. Sentimientos de temor, culpa, miedo y enojo. Piensan que mágicamente cambiara la situación algún dia, Falsos patrones...