Trastorno de identidad disociativo (personalidad múltiple)

Trastorno de identidad disociativo (personalidad múltiple)

En el trastorno de identidad disociativo, antes conocido como trastorno de personalidad múltiple, la persona está bajo el control de dos identidades distintas de forma alternativa. Además, la persona no puede recordar información que normalmente recordaba fácilmente, como los acontecimientos cotidianos, información personal importante y/o acontecimientos traumáticos o estresantes. Un acontecimiento altamente estresante ocurrido durante la infancia puede impedir en algunos niños la integración de sus experiencias en una identidad única. La persona tiene dos o más identidades y presenta lagunas de memoria para los acontecimientos cotidianos, información personal importante y acontecimientos traumáticos o estresantes, así como muchos otros síntomas, como depresión y ansiedad. A través de la realización de una meticulosa entrevista psiquiátrica y de cuestionarios especiales, a veces facilitados mediante hipnosis o sedantes, el médico obtiene la información necesaria para establecer el diagnóstico de este trastorno. La psicoterapia puede favorecer la integración de las identidades o, por lo menos, lograr la cooperación de las identidades existentes. Se desconoce el número de personas con trastorno disociativo de la identidad. Según uno de los estudios realizados, anualmente alrededor de un 1,5% de las personas sufren el trastorno. El trastorno de identidad disociativo puede presentar las formas siguientes: Posesión No posesión En la forma de posesión, las diferentes identidades de la persona aparecen como si se tratara de un agente externo que ha tomado el control de la persona. Este agente externo puede ser descrito como un ser sobrenatural o un espíritu, pero a veces es otra persona. En todos los casos, las personas hablan y actúan de manera muy diferente a la que lo hacen normalmente. De este modo,...